martes, 28 de abril de 2009

“El dengue es una oprobiosa enfermedad de la pobreza”


lunes 27 de abril de 2009

Argentina: "El dengue es una oprobiosa enfermedad de la pobreza"

Antonio M. Mitre (COPENOA)

La epidemia de dengue, ha demostrado que tenemos un sistema sanitario endeble e ineficiente, por olvido, omisión, incompetencia de la mayoría de los funcionarios y por la carencia de todos de una visión totalizadora e integrada de la salud a lo largo del tiempo. Si los gobiernos no comprenden que la salud es una parte indivisible integrante de los procesos de desarrollo económico y a su vez resultado de estos, es muy difícil que los argentinos tengamos niveles aceptables de salud.

Si se va a seguir asistiendo a la salud con lo que sobra o lo que queda de los ingresos producidos por ese desarrollo después de ser asignados de manera poco o nada criteriosa y no con los recursos que aquella realmente necesita como partes de un proceso de justicia retributiva, problemas como el que padecemos van a seguir ocurriendo pero agravados, porque la salud de la población no es prioritaria.

No podemos asignarle toda la responsabilidad de esta situación a este gobierno, no alcanza a tener ese "privilegio". Desde hace 33 años todos los gobiernos (incluido este) han contribuido con una cuota parte a la construcción de esta triste realidad que hoy descubrimos, porque tuvieron un común denominador: procesos económicos que con diferentes formas y en distintos grados fueron concentrando la riqueza en cada vez menos manos, condenando a la exclusión y la pobreza a vastos sectores del pueblo. En todo este periodo ha faltado eso que suena tan bien en los discursos de los políticos, "una justa distribución de la riqueza producida". En lo que si este gobierno ha superado a los otros es en su pretendida "capacidad" de negar, ocultar, deformar los hechos. Debe hacerlo porque para su pretendido perfil "progresista", el dengue es un "testigo de cargo" (como en su momento lo fue el cólera) molesto y peligroso del crimen de la miseria y la marginación de cada vez mas argentinos en un país suficientemente rico en donde todo esta por hacerse. Claro que desinformar a la población en casos de emergencia sanitaria como el que vivimos, que le imposibilita preparase para protegerse, es algo más que irresponsabilidad, es una actitud criminal.

La afirmación no solo del gobierno que el dengue no es una enfermedad de la pobreza, pero que esta "contribuye" es una falacia, ante la cual sigo sosteniendo que el dengue es una oprobiosa enfermedad de la pobreza, que la padecen mayoritariamente los pobres, como otras que están reapareciendo a lo largo de este prolongado y penoso proceso de empobrecimiento que venimos soportando.

La Crisis de la Salud Publica en Argentina

Aceptando que el mosquito vector (transmisor) hace un tiempo que ha vuelto a habitar entre nosotros (alguna vez fue erradicado) en zonas cada vez mas extensas del país debido a las temperaturas elevadas producto del cambio climático y por el corrimiento de la frontera agrícola (por la siembra de soja) que ha destruido el equilibrio del ecosistema (desaparición de especies de nuestra fauna como sapos, ranas, murciélagos, y otras que se alimentan con insectos), es inocultable que el mosquito es un "inquilino" privilegiado de "emplazamientos habitacionales precarios", de "entornos ambientales de baja calidad"(por no decir miserables), de lugares carentes de saneamiento ( falta de agua potable, desagües, cloacas). El hábitat preferido del mosquito es el "hábitat" de la pobreza. Nuestro "Aedes Aegypti" cada tanto se hace ver transformando una endemia ya indiscutible en "brotes" o en una epidemia como esta. Agradezcamos que nos esté haciendo precio porque también es vector de la fiebre amarilla, que es mucho más seria y podría producir si se da algunas condiciones una crisis sanitaria de mayor gravedad. Hace alrededor de un año aparecieron algunos casos en nuestra frontera NE; es un riesgo latente con un sistema sanitario como el que tenemos.

Algunos dirán que la crítica sin propuestas no sirve; es verdad. Mientras "esperamos" la instauración de un modelo más equitativo de distribución de la renta nacional para que no quede en manos de unos pocos o se vaya fuera del país, propongo de manera prioritaria la simple realización de obras de saneamiento como redes de agua potable, redes de desagüe, redes cloacales, alcantarillado, etc.; obras insoslayable para cualquier gobierno, que pueden ir ayudando a solucionar el problema. No es una gran inversión que necesite del Banco Mundial o del BID, sino de una gestión eficiente, ordenada que tenga clara las prioridades para asignar los recursos en especial de la obra publica. Se podrá decir también que es exagerado anunciar un posible colapso del sistema de salud con un hecho como el dengue que por si solo no tendría la entidad suficiente para producirlo. No solo es el dengue; este es apenas la punta de un iceberg bajo la cual se esta ocultando una verdadera catástrofe sanitaria y con el elenco de funcionarios (nacionales, provinciales y municipales) que tenemos y a los cuales podemos observar en sus conductas, el riesgo es exponencial. El rasgo común de ministros, secretarios, subsecretarios, directores ha sido la tardanza; la reacción tardía ante el "imprevisto" (para ellos), la incapacidad para prever y anticiparse a lo previsible que los hace correr detrás de los hechos y producir fuera de tiempo acciones, algunas acertadas, la mayoría improvisadas, espasmódicas, voluntaristas, descoordinadas que persiguen un efecto "mediático" para "salvar" sus responsabilidades y tratar si pueden transferirlas a otros algo que saben hacer bien, además de "hablar".

Obviamente si la salud publica no alcanza a ser prioridad de los gobiernos (solo lo es en los discursos) y en los hechos se la atiende "con los recursos que quedan" que además se gastan mal, no podemos aspirar a tener mejores funcionarios que los que hay, generalmente elegidos por mediciones de imagen, o entre familiares, amigos, o como pago de favores políticos para relleno de "elencos" ministeriales, sin importar su competencia o conocimientos para el cargo. Desde hace tiempo hay un desdibujamiento de la salud pública como un área de gobierno que promueve la protección social de la comunidad y las personas que viven en ella a través: del desarrollo de mecanismos sociales para alcanzar niveles superiores de bienestar que les permita conservar la salud, del saneamiento ambiental, de la educación sanitaria, del control y la prevención de enfermedades transmisibles y no solo la organización de servicios médicos.

La salud pública debe conducir un sistema sanitario al servicio de la salud de la gente y no un sistema de enfermedad que sirve a monopolios de lucrativos negocios entre otros de la industria farmacéutica.

Se necesitan funcionarios serios, con conocimientos y sentido común en el área de salud que tengan la cabeza "ordenada" para planificar políticas sanitarias de mediano y largo plazo de claro impacto social, y capaces de llevarlas a cabo de manera sistemática y sostenida, y que no busquen la inmediatez de "resultados mediáticos". Por lo tanto la otra propuesta es despedir a tantos funcionarios incapaces y desaprensivos ya que la incompetencia y la irresponsabilidad debe ser castigada y no premiada con la permanencia. Ante una epidemia que supera ya los 50.000 casos y alrededor de 10 muertos no "existen" responsables, nadie parece sentirse responsable salvo el mosquito. No aparece la dignidad de una sola renuncia.

La figura principal de esta tragedia es la ministro de salud publica del Chaco que hace 45 días denunciaba 14 casos, ocultaba los hechos y negaba la epidemia que tenia en su provincia y "adscripta" a la teoría de la conspiración denunciaba una campaña política en su contra. Hoy los casos en la provincia superan los 20.000. La conducta publica de esta persona, resulta patética, grotesca, difícil de explicar; produce "vergüenza ajena". Los chaqueños no se merecen semejante afrenta. Pero el principal responsable es la ministro de salud de la Nación, la licenciada Graciela Ocaña que recién se hizo presente cuando la epidemia hubo estallado, primero para negarla y luego para reconocerla y poner la cara en el terreno, haciendo declaraciones públicas de circunstancia. Nada más que eso. Ningún plan de emergencia serio, consistente que coordine los distintos niveles estatales nacionales, provinciales y sectores de la comunidad. Políticos oficialistas y opositores afirman que la Sra. Ocaña es una persona honesta lo que no está en cuestión, pero esa virtud no se puede canjear con la falta de competencia y eficacia.

Otros opinan que cumple "ordenes superiores" de ocultar información, de no transparentar la grave situación sanitaria que afecta a la población. De ser esto cierto esta actitud la coloca muy cerca de la responsabilidad penal y abría que aclararle que la "ley de obediencia debida" ya ha sido derogada. Su difundida condición de "buena persona" y el respeto que se debe a si misma debería llevarla a renunciar.

Lamentablemente todo esto se ira diluyendo y ocultado por el "ruido" excluyente de la campaña electoral a que nos vemos sometidos, pero el riesgo de colapso de la salud pública permanece. ¡Ojo! El dengue como dije, es apenas la punta de un iceberg que oculta una verdadera catástrofe sanitaria derivada entre otras cosas del el uso inadecuado y descontrolado de miles de toneladas de herbicidas y pesticidas que año a año se dispersan, fumigan sobre cosechas en particular de soja, que han contaminado seriamente el medio ambiente (aire, suelo y agua) y están dañando gravemente la salud de los seres humanos, hecho que algunos vienen denunciado hace tiempo con mucha valentía y compromiso como Jorge Rulli e los Grupos de Reflexión Rural (GRR).

Las consecuencias ya han comenzado a emerger de manera creciente bajo la forma de cáncer, leucemia, malformaciones congénitas y no se podrán ocultar fácilmente. Veremos como se reparten las responsabilidades de esta tragedia, que no es solo del INTA o de SENASA sino que también alcanza a los ministerios de salud de la Nación y las provincias como organismos responsables de proteger y promover la salud humana y que han estado llamativamente ausentes en todos estos años.

Desde mi visión médica me siento obligado hablar y me propongo hacerlo en sucesivos escritos, de las "epidemias" de cáncer, malformaciones congénitas y otras enfermedades que deberemos afrontar, causadas por la utilización de glifosato, endosulfan y otros químicos utilizados por el actual modelo producción agrícola, de las grandes empresas farmacéuticas dueñas de las patentes de los mismos y de la biotecnología, de sus negocios, del ocultamiento y de los sobornos, por la falta de estudios serios de los efectos de estos tóxicos sobre la salud humana, y de la responsabilidad en la falta de control de los sucesivos gobiernos a lo largo de los últimos 15 años y sus complicidades en el drama de salud que nos tocará vivir.

El mayor pecado de un gobierno es no cuidar a su pueblo y además subestimarlo.

lunes, 6 de abril de 2009

Fwd: El error de la Periodissstica



Periodista Sandra, TN 9:50 de la mañana del día Lunes 6 de Abril de 2009.
Relatando lo ocurrido en una ciudad de Italia, luego de sufrir un terremoto, dice:

"Según los geólicos, los movimientos telúricos se debieron al choque de las placas teutónicas"

Sin palábricas....



sábado, 4 de abril de 2009

Alfonsín


Quería escribir algo al respecto, pero encontré este artículo en el Página del 3 de Abril que resume mi pensamiento:


Por José Natanson

Como el Empleado del Mes de McDonald's, el Personaje de los Medios sonríe desde su foto congelada. A menudo es una personalidad internacional (Gandhi, el más mencionado por las reinas de la belleza), puede ser un artista (digamos Mercedes Sosa) y a veces hasta un escritor politizado (típicamente Ernesto Sabato). Entre todos sus records, Raúl Alfonsín se lleva también el de ser el primer político argentino de primer nivel convertido, por magia catódica, en un Personaje de los Medios.

El Personaje de los Medios es esférico: ni una sola arista amenazante, ni un solo ángulo escondedor ni un doblez oculta segundas intenciones. Y si el Personaje de los Medios no es infalible como el Papa, sus desvíos se atribuyen a equivocaciones siempre bienintencionadas. Vive en un mundo desprovisto de conflictos, donde las buenas soluciones se encuentran en base al diálogo y el consenso, un mundo sin poder ni intereses.

Alfonsín, el Personaje de los Medios, hizo cosas extraordinarias sin pelearse nunca con nadie. Fue silbado en la Sociedad Rural porque previamente había consensuado su política agropecuaria; sufrió 13 paros generales porque había logrado concertar con el peronismo su modelo económico; le dijo "llorón" a Saúl Ubaldini porque lo quería, y tuvo que soportar una corrida financiera porque los banqueros creían en la democracia. La Iglesia aceptó de buen grado la Ley de Divorcio, el peronismo no le tumbó la Ley Mucci por un voto y hubo tres levantamientos carapintadas porque no destrató a los militares (en esta particular versión de Alfonsín, se ha llegado a decir que juzgó a los militares pero dialogando siempre con ellos).

Y para que esta breve columna no se convierta en un panegírico, digamos también que Alfonsín no impulsó las leyes de obediencia debida y punto final para salvar a su gobierno sino para salvar a la democracia, no cedió en sus convicciones cuando invitó a un representante de la vieja corporación sindical a formar parte de su gabinete y no habilitó la reelección de Menem para reposicionarse internamente ni para sellar el bipartidismo mediante módicas concesiones (el tercer senador por la minoría), sino para evitar una Constitución aún peor que la que finalmente se sancionó. Alfonsín era tan querido que no tuvo que resignarse a que Fernando de la Rúa (al que, por supuesto, siempre admiró) fuera el candidato presidencial de la Alianza, y el amor popular era tal que no perdió con Eduardo Duhalde la elección de senadores del 2001.

La apropiación de las figuras históricas es una operación política clásica y hasta legítima para dotar de cierta densidad a las ideas del presente. Desde un Néstor Kirchner que quiere conectar con la memoria del primer peronismo a un Hugo Chávez que resignifica a Bolívar en clave izquierdista (ha llegado a decir que El Libertador no fue comunista porque no le dieron los tiempos). No hay que escandalizarse ante los intentos de apropiación de la figura de Alfonsín que recorren los sets de televisión, pero asombra la liviandad con la que incluso sus protagonistas recuerdan momentos que fueron muy duros y conflictivos. Cada uno tiene el Alfonsín que quiere y sólo el tiempo dirá qué Alfonsín se merece.

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viernes, 27 de marzo de 2009

Ahora que pica en Buenos Aires, sí es un poblema!


Y si.... cómo era de esperar, el dengue se hizo fuerte en el Norte y entonces decidió ir a visitar a la Gran Ciudad.
Y entonces, ahora sí, le damos bola en los medios...



martes, 24 de marzo de 2009

Las patas de la inseguridad


Nadie puede negar que el tema de moda es el de la inseguridad. Hace ya un año del conflicto entre el sector agropecuario y el gobierno nacional, el cuál mantuvo en vilo a toda la población, y pareciera que hoy el problema de la inseguridad (entendiendo esta como la supuesta epidemia de actos delictivos violentos hacia el ciudadano común) tiene aún mayor trascendencia que el destino de las retenciones.  
Las lecturas que pueden hacerse sobre este fenómeno son múltiples, dependiendo obviamente del prisma (y sobre todo la intención) con el que se aborde el tema.

Pero veamos, primero, cuál es la real dimensión del problema de la "inseguridad". Inicialmente, debemos aclarar que es una problemática que, a juzgar por lo que se evidencia a través de los medios, afecta primordialmente a la Ciudad y Provincia de Buenos Aires. Menos frecuentes son los casos conocidos en otras grandes ciudades como Rosario y Córdoba (aunque
debe haberlos seguramente, por más que la tele no los muestre). Mucho menos aún conocemos sobre esta situación en el resto del país. Aún así, es obvio que Buenos Aires acapara toda la atención por la cantidad de población que concentra, entre otras cosas que concentra...
Ahora, veamos un poco las estadísticas: Un estudio realizado por la Oficina de Drogas y Crimen de las Naciones Unidas establece que la tasa de homicidios en la Argentina es de 5,5 por cada 100,000 habitantes. Para poner en perspectiva este dato, el mismo estudio muestra que la tasa en Estados Unidos es de 5,9, en México de 11,3 y en Brazil es de 30,8. Japón posee el índice mas bajo: 0,5 homicidios por cada 100,000 habitantes. La Argentina tiene la tasa mas baja de homicidios de Latinoamérica.
De acuerdo a las últimas estadísticas dispobibles en el INDEC (no se preocupen, estos indicadores nos los maneja Moreno), en 2005 se registraron 2115 homicidios. Teniendo en cuenta que la población estimada para ese año era de aproximadamente 38,5 habitantes, podemos decir entonces que la incidencia de este tipo de muertes sobre el total es de 0,00005% .
Si comparamos esto con otras estadísticas, podremos darnos cuenta de la verdadera dimensión del problema, y mas aún, cuáles siguen siendo las verdaderas inseguridades en nuestro país:
* El número de muertes por accidentes (domésticos y/o de tránsito) es mayor que el de muertes por homicidios. Después de las afecciones coronarias, el cáncer y las enfermedades respiratorias, los accidentes de tránsito representan una de las principales causas de muerte en la Argentina, especialmente entre niños y jóvenes.

* Dentro del grupo de jóvenes de entre 15 y 20 años, se produjeron en 2005, 3495 muertes por causas externas (es decir, no por enfermedades). 31% de estas muertes fueron a raíz accidentes y 15% fueron suicidios. Este grupo es el que presenta mayor tasa de suicidios de toda la población.

*Durante el 2005, murieron 8986 niños menores de un año. De estas muertes, el 55% podría haberse evitado con métodos sencillos y económicos, tales como la vacunación de los bebés o el acceso a fuentes de agua potable.

* El 40,90 % de los niños de entre 0 y 17 años de edad de todo el país vive bajo la línea de pobreza, o sea aproximadamente 7,341,831 perosnas. En el caso del noroeste argentino, el porcentaje es aún mayor: 52,60%. Esto quiere decir que mas de la mitad de los niños en el norte no accede una canasta básica de alimentos y otros insumos para la vida diaria.

* La tasa de mortalidad materna en todo el país es de 3,9 por cada 10,000 niños nacidos vivos. En la Provincia de Formosa, esta tasa es de 16,4.

Viendo estos números, surge la siguiente pregunta: Es realmente el problema de la inseguridad un problema prioritario en la Argentina?. O será que, una vez mas, los medios masivos de comunicación nos imponen una realidad parcial y no del todo objetiva sobre la que discutir?. Es propocional el espacio que se le asigna al tema de la inseguridad en relación a otros problemas aún mas trascendentales para la realidad nacional? (cómo por ejemplo, la Ley de Radiodifusión que limita el poder de los multimedios o mejor dicho, monopolios mediáticos). Pareciera que no, pero sería pecar de ingenuidad, creer que los medios, especialmente los de mayor audiencia como el Grupo Clarín, La Nación y C5N, son objetivos y transparentes a la hora de reflejar la realidad.

Por citar algunos ejemplos de como el rigor periodístico es lo que falta en estos días, podemos mencionar:

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El Crímen del Ing. Barrenechea: Se produjo en San Isidro el 21 de Octubre de 2008. Al día siguiente, presionado por los medios, Scioli salió a pedir la baja en la edad de imputabilidad de los delincuentes y mas presencia de Gendarmería en la Villa La Cava, ubicada en la misma localidad donde se produjo el asesinato. Tiempo después se supo que el autor material del crímen tenía 19 años y que vivía en La Matanza.

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El Crímen del Sargento Garrido: Tuvo lugar también en San Isidro, en Febrero de 2009. El sargento trató de evitar un asalto en un comercio de ropa, donde fue asesinado de 2 disparos. Los móviles televisivos que transmitían en directo desde el lugar del crímen, también hablaban de que los asesinos "serían" menores de edad. Después se confirmó que los dos autores materiales  tenían mas de 30 años. En una de las salidas en vivo, el movilero de TN entrevistó a una vecina que dijo (sic): "Hay que armarse y salir a la calle a matar o morir...".

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El Crímen del Florista de Susana Giménez: Según el periodismo (y de acuerdo a lo que la conductora afirmó en la rueda de prensa donde dijo que el que mata tiene que morir), el crímen se habría gestado a raíz de una nueva modalidad de delito al cuál todos estamos terroríficamente expuestos: los anuncios clasificados. Según esta versión, los delincuentes habían  entrado a la casa del colaborador de Giménez, a raíz de un aviso publicado por este para vender su auto. Luego se supo que los homicidas eran conocidos de la víctima, quién voluntariamente les abrió las puertas de su casa. Días después, un informe especial de América Noticias en su edición nocturna, daba cuenta de esta nueva modalidad delictiva, y afirmaba que el crímen del florista no había sido ideado bajo esta metodología, "...pero podría haberlo sido..." (¿!?)

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El crímen del Profesor Landolina: Ocurrió días después del asesinato del florista Lanzavecchia, en el mismo barrio, Lomas del Mirador. De inmediato los medios asumieron que los delincuentes se habían escondido en una villa miseria cercana. Dos días después fue apresado un sospechoso del crímen en un pituco chalet del barrio porteño de Mataderos. Se cree que el primo de este, miembro de una banda dedicada al robo de autos para alimentar el negocio de los desarmaderos, fue el autor del disparo.

Son estos ejemplos de cómo la información se ofrece sin respetar las reglas básicas del periodismo (chequear los datos y fuentes). La pregunta es si estos "errores" son involuntarios. O será que revelan no sólo una intencionalidad casi manifiesta de los editores de noticias, sino además de una postura clasista, endilgando los actos delictivos sistemáticamente a aquellos que tienen la desgracia de ser pobres y además, menores de edad?.  Pero además, el tan mentando problema de la inseguridad trasciende la mera cuestión periodística. En las últimas semanas ha sido orígen de debate de cuestiones tan dispares como la baja en la inimputabilidad de los delincuentes, el establecimiento o no de la pena de muerte, la orientación sexual del florista de Susana Giménez o los tatuajes nuevos que mostró Tinelli en Punta del Este. Ha sido tal el "cambalacheo" al que fue sometido el tema, que tuvimos que esuchar a la diva de los teléfonos articular en la misma oración "derechos humanos" y "estupidez". O escuchar al rey de la noche televisiva decir que "...yo también estoy cansado de los derechos humanos a los presos...".
De esta manera, pareciera que los derechos humanos son excluyentes: si se los respeta en unos, se les deben negar a otros. Y entonces, siguiendo con esta forma de pensamiento, habría que privilegiar los derechos humanos de los que tienen (y son asaltados) por sobre los que que delinquen y salen a robar.
A juzgar por las opinionen vertidas en los medios ya no por el ciudadano común, sino ahora por una clase farandulezca con aires de pseudo-civismo supuestamente representativo del clamor popular, respetar los derechos humanos es perjudicial para la sociedad. De acuerdo con esta concepción de los derechos humanos, los ciudadados de bien deben encerrarse en sus countries y edificios enrejados (Tinelli dixit) mientras que los delincuentes "..entran por una puerta y salen por otra". Lo que no se dice es que las cárceles argentinas están superpobladas, y su población creció un 23% entre 2002 y 2005.

Es que no aprendimos nada?. Acaso no entendimos todavía que la violencia, el odio, la impunidad, la rabia del despojado, la opulencia y ostentación de algunos y en consecuencia, la falta de oportunidades de otros, son lo que nos condena?. Acaso no entendimos que ante la desigualdad y las carencias de la democracia hay que responder con mas democracia y no con menos?.  Por qué son mas importantes las muertes producidas por la inseguridad que los chicos desnutridos del noroeste, si ni siquiera las primeras superan a las segundas numéricamente?.
Muchos, presos de un supuesto exabrupto, piden la pena de muerte. Luego estos se retractan aduciendo que no pueden estar a favor de la pena capital por pertenecer a la religión católica (cómo si necesitasen algo externo que los limite). Lo que no recuerdan es que Cristo pedía que amásemos al prójimo como a nosotros mismos. También decía que el que tenga dos camisas, le entregue una al que no tiene ninguna.
Queda claro entonces que lo que se discute aquí es una cuestión mas trascendental y de fondo: La delincuencia viene a poner de relieve las diferencias entre los que tienen mucho y los que no tienen nada. Y es de eso de lo que hay que defenderse.


Hoy se cumplen 33 años del último y mas cruento golpe militar. Aquél golpe que, en parte, se gestó cuando fuimos a golpear la puerta a los cuarteles...

viernes, 20 de marzo de 2009

Busquen "federalismo" en el diccionario

Mal día para el campo ayer, no consiguieron quórum y encima Cristina les ganó de mano.
Hace un año cortaba la ruta pidiendo la coparticipación de las retenciones. Y ahora que??????. 
Quién los entiende???
Creo que ahora está claro la verdadera motivación de "el campo"....

CUARENTENA SI O NO?

Hace ya varias semanas que tengo opiniones encontradas sobre la verdadera efectividad de las medidas de aislamiento que la ma...