viernes, 13 de febrero de 2009

Tartagal: Un Alud de Miserias

Hoy todos tenemos los ojos puestos en Tartagal.

 

Esta ciudad, ubicada justo en el borde norte del país limitando con Bolivia, fue hace 20 años la Meca del petróleo argentino y hoy, privatizaciones mediante, entrega soja a costa de sus montes.

 

Viviendo relativamente cerca de esa zona, y observando la cobertura que hacen los medios nacionales (bah, de Buenos Aires) sobre la "tragedia" (la de la inundación, la otra tragedia parece pasar desapercibida), puedo detectar no sólo un sesgo amarillista en la perspectiva con la que se aborda el tema (haciendo leña del árbol caído sobre la desesperación, la angustia, la bronca) sino, además, una completa ignorancia del verdadero problema de Tartagal y de todo el norte argentino. 

 

Los periodistas llegaron y ¡asombrados! relataban lo que veían sus ojos de gran ciudad, donde "...galpones de madera fueron arrasados por el alud" (sic C5N), cuando en realidad lo que enfocaba la cámara era una casa como muchas casas de chapa y madera que hay en el norte.

 

Azorado, el país miraba cómo las calles quedaban cubiertas de barro, sin saber que, en realidad, la mayoría de las calles de los pueblos y ciudades del norte SON de barro, así como las casas SON de madera y chapa en el mejor de los ranchos y de polietileno y palos en el peor de ellos. Y no hablamos de las zonas periféricas de la ciudad. Pueden verse en pleno centro de ella.

 

Preocupadísimos, los periodistas pedían vacunas contra el dengue "...que aparece como producto de la inundación" (textual TN Noticias)... Sr. Periodista, le informo: El dengue no tiene vacuna. Peor aún: el dengue, la fiebre amarilla, el cólera, la hepatitis, la leishmaniasis, el chagas, la tuberculosis, las parasitosis, las mortales diarreas infantiles, etc. no aparecieron producto del alud, sino que se agravaron tal vez un poco. Estas son enfermedades ENDÉMICAS de la región, y si el lector repasa las enfermedades enumeradas, se dará cuenta de que la mayoría están relacionadas con la pobreza.

 

Tartagal es ahora el centro de atención del país televisado y debemos aprovechar esta tragedia para aprender que hacia el interior hay un país que vive otra tragedia todos los días.

 

Como dijo la Presidenta, este alud pone de relieve un problema mucho más serio y cotidiano que es el de la pobreza estructural. Pobreza que en Tartagal rebasó, como el río Tartagal, después de la privatización de YPF, que dejó a más de 15 mil personas (vinculadas directa o indirectamente) sin su fuente primaria de ingresos (¿se acuerdan de los piquetes de Gral. Mosconi?). Esas personas que antes vivían de YPF hoy sobreviven manejando un taxi, o del empleo público que aplasta la autoestima, o de planes asistenciales. ¡Ah, sí! También está el campo como fuente de trabajo, pero a la vista está que tal como están planteadas las cosas hoy el campo no saca de la pobreza a nadie.

 

Y lo mismo pasó con los trabajadores de la zafra, reemplazados por grandes cosechadoras que hacen el trabajo de 50 zafreros, o con los peones argentinos que se ven desplazados por los trabajadores bolivianos, quienes, sumidos en una pobreza aún mayor, aceptan jornales miserables y pésimas condiciones de trabajo (rociando agroquímicos sin protección, trabajando doblados durante más de 10 horas al día, expuestos a las inclemencias del tiempo, etc.).

 

Pero volvamos a Tartagal. Esta ciudad no tiene red de gas. Pero tampoco la tiene Orán, segunda ciudad en importancia de la Provincia, ni ninguna de las ciudades o pueblos del norte de la Provincia de Salta. Tampoco la tiene el pueblo donde yo vivo, a pesar de que el gasoducto más grande del norte argentino pasa debajo de sus pies.

 

Tartagal es hoy la foto que nadie describe de un cóctel eterno de pobreza, corrupción, desigualdad y sometimiento del más débil por el más fuerte.

 

Pobreza, centenaria, que empezó con la ocupación de tierras de los indígenas, desplazándolos a los rincones más áridos e improductivos de la provincia y que luego se vieron obligados a bajar a las ciudades para instalarse en esos galpones de madera que se llevó el río.

 

Corrupción, porque el Estado y sus recursos son el amuleto con el que, elección tras elección, los Intendentes y Gobernadores han engañado a la gente. Sin ir más lejos, la obra de ensanchamiento del río Tartagal que comenzó después de la última inundación nunca fue finalizada, a pesar de que los recursos fueron asignados. La obra pública en el norte argentino es el comodín de todos los politiqueros que, a caballo del asistencialismo, perpetúan (y SE perpetúan) la cadena de pobreza.

 

Corrupción, porque a pesar de haberse sancionado la suspensión de la tala indiscriminada de árboles a fines de 2007, seguimos viendo pasar, de noche y sin luces, tractores llevándose los cadáveres de árboles centenarios por las rutas y caminos de la provincia. El 50% de la superficie talada en 2007 en todo el país corresponde a Salta. Todos sabemos el efecto que produce el desmonte en el ecosistema.

 

Desigualdad y sometimiento, porque aquí pueden verse bien definidas las nuevas clases sociales: ricos y pobres. No es de sorprenderse que aquí convivan vehículos de lujo y carros tirados por mulas. Y sí... ya sé. Todo el mundo tiene derecho a comprarse el auto que quiera, pero cuando eso es a costa de los aportes patronales de los peones, ahí ya no es tan derecho el derecho.

 

Seguramente, el "tema del momento" pasará a ser otro en muy pocos días. Probablemente lo sucedido esta semana en Tartagal vuelva a suceder el año que viene, allí o en otra localidad.

Lo que podemos hacer (además de mandar ropa y comida, sabiendo que es tan sólo un efímero paliativo) es profundizar nuestra mirada más allá de lo que muestran las cámaras.

 

Y este es tan sólo un aporte en tal dirección.

lunes, 13 de agosto de 2007

La Elección Interior

(Escrito en Agosto de 2007)

La elección interior

            Cómo se vive la democracia en un lugar a mitad de camino entre el olvido y una ciudad 5 estrellas?. Cómo se hace para elegir entre la mentira y el abandono?. 
Las democracia nos invade desde la ciudad de las grandes luces y sombras, donde las necesidades bailan junto con la decadencia; donde la vida vale poco pero el voto vale lo suficiente como para mentir y robar.  La ciudad grande duerme tranquila lejos del interior, donde la democracia se disfraza de arengas populares y espejitos de colores... como aquellos con los que  el cara pálida estafó a los originarios.

Como se viven las elecciones en un pueblo difícil de ubicar en el mapa?. Cómo elige aquel que no puede elegir cómo vivir ni cómo morir?.  Muy distinta es la democracia interior de aquella que creemos tener ganada los citadinos.  Las brechas en el interior se abren como grietas en la tierra después del tiempo seco.  Las desigualdades son tan abrumadoras como la exhuberancia del paisaje que nos rodea.  Son décadas y décadas de olvido las que van a elegir presidente.  Son esas desigualdades que tienen nombre y apellido: desnutrición, enfermedad, ignorancia, desesperanza, hastío, abandono, muerte.

La democracia interior es muy distinta a aquella que creemos conocer los que creemos conocer todo.  Aquí no vale la voz y el voto.... aquí vale el hambre. Aquí gana el que llena las panzas de promesas y cubre las cabezas con chapas.

Hoy en un pueblo perdido, las calles se arreglan en tiempo veloz, el hospital renueva la fachada de su edificio vacío, la plaza se llena de música popular, los bolsones de comida inundan los asentamientos, hay nuevas jefas y jefes, nuevos empleados municipales, nuevos concejales con viejas traiciones.  Así es la democracia interior.... el perverso juego al que juegan unos pocos con la desesperanza y el abandono de unos muchos. Aquí el caudillo de turno se juega las vidas en la ruleta y se bebe los futuros en le bodegón. Pero siempre llegará a tiempo para hacerle una caricia en el alma a aquel wichí o mataco que tiene hambre y sed. Siempre llegará a tiempo para darle a ese criollo abandonado a su suerte, la esperanza de una vida mejor del color del vino. Cada cuatro años, se nos pide que apostemos al crecimiento, y lo único que crece es la injusticia y la exclusión. Cada cuatro años se perpetúa la desfachatez y la mentira, mientras nosotros creemos jugar al juego de la democracia.

 De qué asequia se saca agua para regar la esperanza?. Cómo se hace para creer en la democracia?. Cómo se hace para romper con la monotonía corrupta que nos propone elegir cada cuatro años al que nos seducirá con poco y se quedará con mucho?.  Será que habrá que volver al Pueblo, pararse en la plaza y mirar alredor. O caminar unas cuadras hacia abajo y sentir el olor del barro y los desechos. Tal vez sea necesario tenderle una mano al que necesita del pan nuestro de cada día, o quizás socorrer al que se muere al costado del sistema sin siquiera estar empadronado.  Tal vez haya que mirar ondo en los negritos ojos del niño del camino que lleva al cerro, con las mejillas cuarteadas del sol, su pelo y su futuro quebrados por las carencias y su mama seca de leche para dar.

 En todos ellos encontraremos la respuesta. Ellos también son nuestras elecciones y nuestra democracia.

 

miércoles, 17 de marzo de 2004

Cuando me fui de iplan

Esto fue lo que escribí cuando dejé de trabajar en iplan (Ejecutiva de Operadores y Carriers, eesaaaaa!) para estudiar Enfermería y pensando en venirme a venir a Colonia Macondo.
Medio cursi, pero en el fondo sigo pensando igual.... 5 años después.

Querido Iplan:

Como muchos de uds. deben saber, luego de 3 años, hoy es mi último día en la compañía. Pero no se preocupen!. No me voy a Telmex ni a Techtel... para que se queden tranquilos!!!!.
He decido hacer un gran "cambio de vida" que implica dejar de trabajar para dedicarme 100% a mi carrera -Lic. en Enfermería- (que??, Popper, te volviste loca!!!!!!!). Si, pero todos sabemos que eso sucedió hace mucho tiempo. Además,  en un mediano plazo tengo el deseo de radicarme lejos de Buenos Aires (y no en Australia, Estados Unidos o Haití como se rumoreaba, al menos  no por ahora).
Con este mail no sólo quiero decirles CHAU sino expresar algunas sensaciones que me llevo de aquí, y también compartir con Uds. algunos de los motivos que me llevaron al cambio. (quien sabe, tal vez sea de inspiración para otros...)

Pero primero lo primero.  De iplan me llevo UN MONTON  de sensaciones y emociones.... Primero que nada, muchos amigos de los buenos. Infinitos buenos recuerdos de momentos de diversión y de pasarla bien.  También aprendí que se puede laburar y divertirse a la vez sin que ello le quite responsabilidad y seriedad a la tarea.
Por otra parte (y por la función en la que estuve estos 3 años) aprendí a dejar el laburo en la puerta del edificio (por el bien de la salud) y a manejar presión, a trabajar con metas (ojo, la cuota no es la única meta!!!!!), el trabajo en equipo, etc..  Son cosas que aprendí gracias a Uds. y que son muy útiles en muchos aspectos de la vida (no sólo en el laboral). También aprendí mucho de fútbol y otras cuestiones masculinas, dado que durante mucho tiempo fui minoría femenina en el plantel comercial.  Algo qu realmente les  agradezco porque puedo ver Fútbol de Primera sin dormirme, E INCLUSIVE PUEDO DECIR SI HAY O NO POSICION ADELANTADA!.
En iplan forjé carácter (y qué carácter!!!!!!) y  gané seguridad, aprendí de los  muuuuuuuuuchos errores que cometí y de los buenos maestros.
Ojo!, no todas son rosas..... mas de una vez me enojé hasta la médula, y otras miles debo haber hecho enojar a mas de uno. Pero tengo la tranquilidad de haber obrado con buena onda y honestidad.
Por lo tanto, para mí  el balance es 100% positivo.   Y creo que estoy en EBITDA POSITIVO!. Espero que Uds. puedan decir lo mismo de mí... je!

Si dejo de trabajar en iplan es porque emprendo un camino de realización y porque creo que tengo que cumplir una misión en la vida. Esa misión  tiene que ver con brindarle un poquito de alivio a gente desesperada y que carece de lo que para nosotros es rutina (y no sólo hablo de comida y techo) .  Me decidí a estudiar Enfermería porque creo que es una carrera que colma de la mejor manera mi necesidad de prestar servicio hacia las personas mas desamparadas.  Pero por otro lado, el cambio tiene que ver con "CAMBIAR DE VERDAD" las cosas que uno no quiere en su vida y muy pocas veces se atreve a cuestionar. Me di cuenta de que es posible combinar los sueños con la realidad, a base de sacrificios y esfuerzo.  Porque por supuesto, nada es gratis en esta vida!.
Y es acá donde voy a escribir la arenga revolucionaria....... los invito a que piensen en sus sueños y sobre todo: NO SE AUTO CENSUREN!!!!!!.  Es muy difícil hablar de estas cosas sin caer en frases hechas, pero  a veces las muletillas son útiles (Sorry Panchito A.!!!!):  La vida debe ser lo que uno quiere que sea y no lo que nos toca!.  Con esto que estoy diciendo, a mas de un Director se le deben estar parando los pelos por temor a un éxodo masivo de personal, pero no se asusten!.  Cumplir un sueño también puede ser parte de trabajar en iplan., por qué no?.  Depende de cada uno y de cada sueño. Todos son iguale de enormes e igual de valiosos.
Creo que en esta empresa hay muchos corazones latiendo fuerte y con enormes deseos de hacer de la vida algo que valga la pena. s por eso que creo que tiene el éxito que tiene.  La pasión por hacer cosas es el motor del hombre. El problema es que muchas veces, es la misma vida (además de las exigencias sociales o individuales) lo que le pone un tremendo  candado a nuestros deseos, o no?.
Yo creo (tal vez inocentemente) que no todo está dicho, ni inventado y que siempre hay tiempo de rectificar o seguir en el camino. Pero nunca, NUNCA esquivar la pregunta: Qué quiero hacer de mi vida?. A dónde (y cómo) quiero vivir?. Qué me falta? (o que me sobra?).
Yo no se bien a dónde voy a llegar, pero al menos empecé a hacerme estas preguntas y  a buscar las respuestas...


CUARENTENA SI O NO?

Hace ya varias semanas que tengo opiniones encontradas sobre la verdadera efectividad de las medidas de aislamiento que la ma...